Las alergias surgen como una advertencia que se desarrolla en el cuerpo para advertirnos de que en el organismo, algo no funciona del todo bien. Con las Terapias Integrales tratamos el problema desde su raíz para que no se vuelva a producir.

El sistema inmunológico es muy complejo, él es el encargado de producir anticuerpos para combatir los antígenos, proporcionando una defensa contra los invasores hostiles, lo cual es fundamental para la salud. En los alérgicos, esta defensa se produce con más intensidad de la necesaria. Lo que sucede con el sistema inmunológico de estas personas es

que ataca a agentes que reconoce como enemigos, pero que realmente no lo son, lo que provoca un descontrol en el sistema defensivo. Un sistema inmunológico equilibrado, combate las infecciones mediante la identificación de los invasores externos y la movilización de los glóbulos blancos para luchar contra ellos.

Cuando las alergias afectan a las actividades cotidianas

la mayoría de las personas acuden al médico y éste, lo que suele hacer, es recetarles antihistamínicos. Estos medicamentos, aunque son eficaces para paliar los síntomas y a veces ayudan al paciente a sentirse mejor, en otras ocasiones, les producen diversos efectos secundarios como la somnolencia.

Además, estos fármacos tienen bastantes contraindicaciones y lo peor es que no tratan la raíz del problema y por lo tanto, no lo solucionan, no lo curan.

Una Alergia es una reacción defensiva, una reacción contra algo…

o alguien que implica o provoca inseguridad, desconfianza, y/o vulnerabilidad.

La alergia se desarrolla cuando hay personas o situaciones que no se pueden aceptar por algún motivo. Tanto el exceso como el defecto de tolerancia generan un desequilibrio que lleva al mismo resultado, el malestar, en este caso, la alergia. Cuando se desarrolla una alergia, uno puede preguntarse ¿a quién o a qué soy alérgico? ¿Qué traumas, qué falsas expectativas, o qué situaciones conflictivas provocan mi postura intolerante?

Aunque la alergia es muy molesta, cuando aparece, podemos…

verle un lado positivo, ver en ella a un maestro que nos quiere enseñar algo. Si no podemos manejar solos el conflicto, lo ideal, es que busquemos ayuda especializada. Debemos tener claro que, si salta la alarma, algo no va bien y que el organismo, está pidiendo ayuda para recuperar el equilibrio. Es importante recordar que el cuerpo tiene una capacidad de reacción, de adaptación y de regeneración impresionante, que es garantía de nuestra supervivencia, nuestra salud y nuestro bienestar.

Cada vez son más numerosas las sustancias consideradas nocivas…

por lo tanto, nuestro organismo debe desarrollar más capacidad de adaptación para poder mantener su equilibrio. Hoy en día, tenemos múltiples tipos de alergias detectadas. Los alérgenos se encuentran en todas partes. Pueden ser alimentos, moho, polen, polvo, metales, productos químicos, cosméticos, etc.

En los últimos años, incluso se han detectado alergias relacionadas con las frecuencias electromagnéticas: móviles, wifi, antenas, ordenadores, etc.

También el exceso de química que se utiliza en muchos productos de uso común como detergentes, materiales de construcción de edificios o de muebles, son considerados como alergizantes en muchos casos. Además el número de celiacos no deja de aumentar, sobre todo entre los más pequeños, así como el de personas con intolerancia a alimentos tan comunes como el huevo, la leche y el trigo.

En este Blog ya publicamos anteriormente otro artículo en el que hablábamos tanto de alergia como de intolerancias, en él puedes encontrar explicaciones de las diferencias entre ambos términos. Léelo pinchando aquí.

Los síntomas más habituales de las reacciones alérgicas son…

la congestión nasal, tos, respiración sibilante, fatiga, comezón, dolor de cabeza, urticaria, asma y dificultad para respirar, entre otras.

La alérgica es una reacción que utiliza el cuerpo para decirnos…

que algo no anda bien, que estamos viviendo en un ambiente básicamente sintético y nuestra salud está acusando los efectos de la falta de elementos naturales en nuestro entorno. Un ambiente hostil requiere tomar medidas y una de esas medidas es la reacción alérgica del cuerpo. Hay componentes genéticos que pueden ser causantes de alergia, así como también lo es una alimentación descuidada. Un factor muy común entre los alérgicos es una determinada actitud irritable y demasiado vulnerable con respecto a cómo enfrentar diversas situaciones en la vida.

El alérgico se siente amenazado y genera un rechazo, lo que denota que la alergia puede ser expresión de una actitud defensiva y agresiva que ha sido reprimida y que se ha transmitido al cuerpo. Puede tener problemas de agresividad que, en la mayoría de casos, no reconoce y, por tanto, no puede asumir. La agresividad es trasladada del inconsciente al cuerpo y en él, se manifiesta de diferentes maneras. Utilizando la analogía de la enfermedad, podríamos decir que la agresividad siempre implica miedo y que ese miedo se está manifestando en lo que el alérgeno representa.

Como relata el libro “La enfermedad como camino”: Sólo se combate lo que se teme. Al pelo del gato y a cualquier pelo, suelen asociarse las caricias y los arrumacos: es fino, sedoso, blando, y, no obstante, «animal». Es un símbolo del amor y tiene una connotación sexual. En el caballo está más acentuado el componente sensual y, en el perro, el agresivo.

El polen, es símbolo de fertilidad y procreación, y la primavera es la estación en la que los enfermos de fiebre del heno más la «padecen». Las pieles de los animales y el polen actuando como alérgenos indican que los temas de «amor», «sexualidad», «libido» y/o «fertilidad» suscitan ansiedad y, por lo tanto, son activamente rechazados, es decir, no admitidos.

Por supuesto, todo se puede mirar desde distintos ángulos…

y si no hay valores absolutos para casi nada en esta vida, menos aún para las enfermedades que sufre el ser humano. Al menos así se concibe en Medicina Holística, cada ser es único y como tal todo lo que le suceda. Yo atiendo siempre a la manifestación del problema que el paciente presenta, cómo lo vive, cómo lo comunica, si lo hace y si no, por qué y en qué le afecta y cuál es su perspectiva.

Para que vaya recuperando su salud, busco los elementos que están más escondidos en su constitución física y en su personalidad y así descubrir los elementos que le bloquean. El último y más profundo tramo del tratamiento, es el de desaprender los patrones que le tienen profundamente enraizado a unas creencias limitadoras que le producen enfermedad e infelicidad.

En general, puede decirse que la alergia es una intolerancia, un rechazo a la vida, una separación entre “yo” y aquello que siento que puede dañarme y expresa una tendencia al aislamiento.

Tratando la alergia desde la visión del Método Ranvvai…

la psicoanalogía de la enfermedad ayuda al paciente a encontrar la forma de hacerse consciente de qué es lo que ya no soporta, o no tolera, en algún parámetro de su vida. Las relajaciones guiadas con pequeñas inducciones hipnóticas, le dan un soporte de relajación y de concentración que le ayuda a desarrollar la intuición y a desaprender patrones de funcionamiento que están obsoletos y solamente le conducen al desequilibrio, a la enfermedad y al sufrimiento. La observación de los órganos afectados por el problema, da una información valiosísima para ver qué miedos o emociones están implicados en el proceso y desde la aplicación de la Reflexoterapia Podal Integral, desbloqueamos todos los sistemas y las funciones orgánicas para lograr que el cuerpo se depure, oxigene, equilibre, revitalice y en definitiva, se Sane.

Mediante la estimulación de las zonas reflejas en áreas específicas…

de los pies se puede estimular el flujo sanguíneo y eliminar la acumulación de toxinas en los órganos correspondientes y los sistemas del cuerpo. La reflexología hace fluir el sistema linfático y, la liberación de endorfinas, hormonas naturales que benefician a todo nuestro sistema. La reflexología no sólo es eficaz para la auto-sanación, sino que además es un procedimiento eficaz de la desintoxicación. Como decíamos anteriormente, las toxinas están en todas partes: en lo alimentos que comemos, los productos que utilizamos, así como el aire que respiramos, todo contribuye a la acumulación de toxinas en nuestro cuerpo. Y sobre todo, las emociones y los pensamientos tóxicos, que son, probablemente, los elementos más dañinos para nuestro cuerpo.

Cuando los intestinos, la piel, los riñones o los conductos bronquiales funcionan deficientemente, el cuerpo vuelve a absorber todo lo que era necesario eliminar y, debido a su mal funcionamiento, deposita estas toxinas en los órganos más débiles. En el caso del asma bronquial, estas toxinas se reabsorben en los pulmones y en los conductos bronquiales. Cuando la sangre está sobrecargada de toxinas, no dispone del suficiente oxígeno y por lo tanto no se puede llevar a cabo el proceso natural de depuración del organismo, y los órganos no pueden ser purificados. Al estar el organismo sobrecargado de sustancias residuales comienza a querer expulsarlas por otros medios que no son los normales, como el sarpullido, el catarro exagerado, el lagrimeo y el dolor de cabeza, el asma, etc., que sirve como voz de alarma para indicar que existe un desequilibrio.

El tratamiento con el Método Ranvvai…

equilibra no sólo las disfunciones orgánicas, sino que su efectividad es inmediata y duradera, ya que estimula la capacidad de auto-sanación del cuerpo hasta conseguir un estado de salud completa. Es un tratamiento que surte efecto a todos los niveles: físico, mental, emocional y energético. El paciente va resolviendo todo aquello que le ha estado molestando y dañando en todos los aspectos de su Ser, de forma que recupera el deseado equilibrio que servirá de barrera a cualquier alergia que trate de reaparecer.

“El amor a uno mismo es el punto de partida del crecimiento de la persona que siente el valor de hacerse responsable de su propia existencia.”

Viktor Frankl (Psiquiatra y psicoterapeuta austriaco)

Isabel Pérez Broncano.

Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales.

Artículo publicado en la revista Universo Holístico. Nº 46, pág. 24. Febrero 2012