Artículo publicado en la revista Universo Holístico. Nº 60, pág. 12. Mayo 2013.

Así nos lo hace ver la Ley de los Cinco Elementos. Somos un conjunto de células que funcionan de manera Holística.

A través del tiempo todas las antiguas culturas han querido comprender, conocer e interpretar la relación del hombre con el Universo y la Naturaleza. Desde los aztecas hasta los griegos y pasando por los chinos, se han hecho preguntas como: ¿De qué materia está hecho el Sol, la Luna, las estrellas, la Tierra, las rocas, el mar, el aire y los seres vivos que habitan sobre el planeta?. Son estos interrogantes y sus posibles respuestas lo que han permitido la clasificación de las propiedades de las cosas.

La Teoría de Los Cinco Elementos, surge de la necesidad de dar explicación a nivel filosófico del funcionamiento, el comportamiento y las características de los elementos básicos en el mundo natural. La Madera, el Fuego, la Tierra, el Metal y el Agua son esos elementos básicos del Universo, que la Teoría toma “prestados” para desarrollar las características de estos fenómenos naturales y los traslada al Universo entero: al Universo material y energético, como herramientas para explicarlo todo.

Los aztecas hablaban de 5 elementos que componían el cosmos y se mantenían en constante equilibrio por el sacrifico que ofrecían a sus dioses. Los griegos fueron los primeros en darle nombre a cuatro de los cinco elementos y desarrollar la teoría de que todo el Universo esta hecho de ellos. Los chinos son los primeros en unir el Metal al resto de elementos y adaptarlos al funcionamiento energético, físico, emocional y mental del ser humano.

Estos elementos se relacionan con diferentes cualidades y a su vez cada uno de ellos se corresponde con una estación, un clima, un sabor, un color, un sonido, una emoción, un olor, un movimiento, un órgano sensorial y un órgano corporal.

Esta teoría también afirma que la mayor parte de los objetos, son combinaciones de algunos de los elementos. Por ejemplo: un leño de madera es sólido en su forma natural, puede estar formado, principalmente, por elemento sólido, tierra. Cuando se le calienta, arde, por lo que contiene también el elemento fuego. Al arder, libera vapor, que es una forma de aire. Parte de este vapor se convierte en gotas de agua; la madera, pues, debe contener también agua. En resumen, la madera está hecha de cuatro de los cinco elementos: tierra, fuego, aire y agua.

¿Cuál es la procedencia de los Cinco Elementos?

Para conocer los Cinco Elementos y su funcionamiento, es importante conocer las bases fundamentales de la Medicina Tradicional China (MTC).

La MTC toma como base primordial de su teoría el Chi, que es la energía y la fuerza que fluye en la Naturaleza. Es la esencia que nutre nuestra vida y la del Universo. Es una energía en movimiento que se transforma y cambia continuamente.

Esta energía Chi se manifiesta tanto en el Universo como en el ser humano, su forma de manifestarse es a través de dos fuerzas opuestas y a la vez complementarias, conocidas como Energía Yin y Yang. Estas dos fuerzas representan la interacción dinámica y forman un conjunto equilibrado.

El Yin y el Yang son fuerzas relativas que no pueden existir la una sin la otra, ya que todas las cosas poseen ambas polaridades.

El Yin es la energía que se asocia con la tierra, con lo femenino y con la oscuridad, el almacenaje, la introversión y el frío. Es una fuerza que quiere contraerse en la nada y replegarse sobre sí misma.

En el mundo que nos rodea, las cualidades Yin se presentan en la luna, la noche, el frío el invierno y en el agua, y está presente en la sangre y en el interior del cuerpo humano.

El Yang es energía pura correspondiente al cielo. Se asocia con lo masculino y con la luz, la actividad, la extroversión y el calor. Es una fuerza que quiere expandirse a todo y salir de sí misma.

En el mundo que nos rodea, las cualidades Yang se presentan en el sol, en el fuego, en el día, el calor, el verano. En el cuerpo humano se relaciona con el flujo de la energía vital Chi y las superficies exteriores.

Teniendo esto en cuenta, podemos decir que la relación del Yin y el Yang y su interacción con el Universo constituyen los Cinco Elementos fundamentales de la naturaleza.

Los Cinco Elementos y los Órganos

La energía y el equilibrio de los Cinco Elementos son fundamentales para el funcionamiento de los principales órganos y sistemas corporales, ya que la energía circula de un órgano a otro y para que se mantenga la salud, debe fluir libremente.

Si la circulación de la energía no es la adecuada o se encuentra bloqueada, se produce un desequilibrio energético; si ese desequilibrio no se corrige, puede dar lugar con el tiempo a una enfermedad.

En la MTC los órganos reciben los mismos nombres que en occidente, con la diferencia de que cada órgano además de tener una función física, también tiene función energética, emocional y mental.

Ellos transforman y almacenan diferentes tipos de Energía dependiendo del elemento al que pertenecen. Estos órganos son:

Riñones: Filtran la sangre, mantienen el equilibrio del agua, los minerales y la base ácida del cuerpo.

Pertenecen al Elemento Agua. Los riñones son los órganos que representan la energía ancestral de la persona, es la energía más profunda y esencial que posee. En las emociones representa la valentía, la seguridad en sí mismo, la constancia y la precaución. Controlan la fuerza de la vida y gobiernan las emociones.

Hígado: Almacena y distribuye la nutrición por todo el cuerpo, está implicado en la formación y descomposición de la sangre y filtra las toxinas de la corriente sanguínea. Regula la coagulación de la sangre.

Pertenece al Elemento Madera. El Hígado es el encargado de dirigir al organismo y distribuir la energía hacia donde deba ir para llevar a cabo sus funciones. Este órgano tiene que ver con la expresión visceral, como por ejemplo la rabia.

Corazón: Regula la circulación de la sangre que lleva el oxígeno y los elementos nutritivos al resto del cuerpo. También regula el calor corporal.

Pertenece al Elemento Fuego. El corazón, es el primero en percibir todas las emociones, pero la que más le caracteriza es la alegría. Este órgano tiene que ver con la serenidad, la generosidad y el saber dar y recibir amor.

Estómago: Prepara el bolo alimentario para la digestión y ayuda a descomponer las proteínas y las grasas. El estómago mezcla también los alimentos con su actividad muscular.

Pertenece al Elemento Tierra. Extrae la energía pura de los alimentos y la hace circular directamente por los meridianos. Por su trayecto tiene relación también con la circulación arterial.

Pulmones: Comunican el cuerpo con el exterior, absorben oxígeno y éste pasa a la sangre a través de la respiración. Las funciones respiratorias afectan a todos los ritmos del cuerpo, incluido el sanguíneo.

Pertenecen al Elemento Metal. Regulan la Energía Vital. El equilibrio de la energía de los pulmones alimenta la integridad y dignidad.

La energía de los órganos y sus elementos se generan o se bloquean unos a otros permanentemente en un ciclo continuo, generando de manera negativa: pensamientos, emociones, miedos, tendencias, patologías y diversos problemas o por el contrario, generando de manera positiva: pensamientos, positivismo, emociones, seguridad, en definitiva salud y bienestar.

Esta Teoría nos muestra que el Ser Humano es mucho más que una colección de partes y nos demuestra que es un conjunto orgánico indivisible al que tenemos que atender y cuidar para que funcione globalmente y de forma holística.

¿Has observado alguna vez que tu mal humor te lleva a tener malas digestiones o has pensado que solamente tiene que ver con la comida?

¿Has observado que con las amarguras de la vida la ansiedad por comer dulce aumenta o has pensado que solamente es una casualidad?

Esto demuestra que el organismo es un Todo y como un Todo tenemos que tratarlo. La ley de los cinco elementos nos hace verlo con una perspectiva global y muy diferente a la que estamos acostumbrados desde la medicina clásica.

Una de las terapias complementarias que aplica en su totalidad la Teoría de los Cinco Elementos es la Reflexoterapia Podal Integral, ya que trata cualquier tipo de problema que el paciente presente. Desde ella se atiende al órgano, a la manifestación mental, emocional y energética en su globalidad.

Haciendo referencia al Kybalion

“Todo está en el Todo y en el Todo está Todo. Comprender y asimilar esto debidamente, es adquirir un gran conocimiento”.

Isabel Pérez Broncano.

Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales.