ÉRASE UNA VEZ UNA TERAPEUTA PRINCIPIANTE QUE TENÍA UN SUEÑO…

El sueño era llegar a ser una gran terapeuta profesional de la medicina natural y aplicar tratamientos de Reflexoterapia tanto para curar como para prevenir, lograr ayudar a otros a encontrar o a mantener el equilibrio y el bienestar y acabar de una vez por todas con el sufrimiento causado por la enfermedad.

El sueño de ser una gran profesional que vive de su vocación…

sueño personalSí, ¡nuestra terapeuta principiante era muy soñadora! Pero dentro de ella había una vocecita que le decía: “sabes muy bien que no será posible, es muy difícil y no podrás hacerlo”. La pobre vivía en una lucha interior continua. Por un lado, su sueño, su deseo, su ilusión. Por otro, su razón, su parte lógico-analítica que sabía lo que quería, pero que ponía en duda el que pudiera lograrlo. “Créeme, no te será posible”, le decía la vocecita con mucha convicción, “vivimos en una sociedad muy poco concienciada de cuidar de su salud de forma natural! Y menos aún, de utilizar una terapia como medida de seguridad para la salud! En esta sociedad no se sabe muy bien que es la medicina preventiva!”…

EL PRIMER CONTACTO CON UNA ENFERMEDAD GRAVE

Un buen día, apareció en su vida una persona que tenía un problema muy importante. Era un hombre que sufría unos cólicos nefríticos muy dolorosos y los llevaba padeciendo más de 3 meses seguidos, cada 15 días. Cuando tenía los cólicos nefríticos, se veía obligado a dejar de trabajar y se encontraba muy mal, con grandes dolores, vomitando y sin poder hacer nada. Los dos vivían en el mismo edificio y se conocían.

Nuestra terapeuta principiante vio que, con el pobre enfermo, tenía una gran oportunidad para hacer prácticas y comprobar si la Reflexoterapia podía dar resultados. Sin pensarlo dos veces, propuso al hombre hacerle tratamientos de Reflexoterapia y, el enfermo, por si acaso sonaba la flauta decidió intentarlo.

Comenzaron con tres tratamientos a la semana y posteriormente, disminuyeron a dos. Con los primeros tratamientos, el enfermo padeció varios cólicos extraordinariamente fuertes. Nuestra terapeuta principiante, que estaba muy bien formada y que confiaba en su intuición, le alentaba diciéndole que a veces pasaba eso, y que se le llamaba: «Crisis Curativas Positivas».

Aunque el hombre en cuestión, lo pasaba fatal, le comentaba que  en el fondo de su alma, él, sabía que lo que le hacía, le estaba haciendo bien y que confiaba en que lograría aliviarle poco a poco. A las pocas semanas fue mejorando considerablemente y cuando estuvo mejor, pasaron a distanciar las sesiones. A los pocos meses de seguir el tratamiento reflexológico, aquel hombre, no volvió a tener cólicos nefríticos.

colicosEstaba en lista de espera en un hospital para realizarle una Litotricia que rompiera los cálculos renales con el fin de que los pudiera expulsar. Cuando le llamaron nuestra terapeuta principiante le indicó que no entrara al quirófano sin que comprobaran que los cálculos renales ya no estaban depositados en ninguna zona renal. Los dos sabían que él ya había expulsado las “piedras” (cálculos de oxalato cálcico) durante los cólicos nefríticos fuertes que padeció, tras los primeros tratamientos.

Él había expresado que al paso de la orina por las vías de salida sentía que raspaba y en alguna ocasión había recogido la orina y comprobado que en ella, había residuos de arenilla que se podían ver. Si dejaba reposar la orina y la miraba con una lupa de gran aumento, lo veía. Le había llamado tanto la atención que se lo había mostrado a la terapeuta que con tanto cariño le había aplicado unos tratamientos “súper relajantes”.

El paciente se presentó en el hospital. Por supuesto, sin que él tuviera que solicitarlo, le hicieron una Ecografía para ver el estado de su aparato urinario y el calibre y la zona donde supuestamente estaban las “piedras» que anteriormente provocaban los cólicos nefríticos. Para sorpresa de los médicos y por qué no decirlo para sorpresa de los implicados en el proceso terapéutico, «las piedras» habían desaparecido como por arte de magia!!!

EL PRIMER TRATAMIENTO CON FINAL FELIZ

Ese tratamiento fue uno de los primeros con final feliz y uno de los más importantes tratamientos que nuestra terapeuta principiante ha realizado en su vida. Después ha seguido teniendo éxito en infinidad de casos con problemas de lo más variados. Sin embargo ese y algún otro de los primeros casos con problemática importante, fueron los que le dieron impulso para, no sólo seguir adelante, sino hacerlo con una gran fuerza y confianza interior…

Isabel-Broncano-67SI YO PUEDO ¡TU TAMBIÉN PUEDES!

Estoy hablando de mi misma, de Isabel Pérez Broncano, una persona como tú y como cualquier ser humano que sueña con un mundo mejor y que, aun topándose con dificultades en el día a día, persigue su sueño con constancia y entusiasmo. Estoy contándote «este cuento», esta pequeña parte de mi historia de vida para que reflexiones acerca de lo siguiente: Si yo soy una persona normal y lo he logrado, tú también puedes hacerlo.

Comienza a confiar en que tú también puedes alcanzar tu sueño. Define tu objetivo, da los pasos necesarios, sigue y persigue porque ¡tú puedes!

FÓRMATE CON LOS MEJORES. ¡PRACTICA, PRACTICA, PRACTICA!

Busca tu mentor, una persona que ya hizo lo que tú quieres hacer porque es la persona más adecuada para guiarte en el camino, para enseñarte y apoyarte! Fórmate con los mejores y después ¡practica, practica, y practica! Hasta lograr adquirir experiencia, ofrece a todo el que se te acerque tu ayuda, lo que das, vuelve a ti multiplicado!

LO QUE ME ENAMORÓ DE LA REFLEXOTERAPIA…

Sí, como puedes ver yo soy una enamorada de mi profesión y de la Reflexoterapia. ¿Por qué? Porque es una terapia milenaria muy poderosa que provoca cambios reales, cambios en profundidad. La Reflexoterapia no sólo elimina el síntoma sino la causa misma que lo originó. Además es una de la terapia más relajante y que facilita el proceso de curación del organismo.

Desde el punto de vista reflexológico, en los pies, se encuentran reflejados cada uno de los órganos, glándulas y sistemas corporales. Con los tratamientos de Reflexoterapia Podal, conseguimos estimular los sistemas y ayudar al propio cuerpo a encontrar el equilibrio necesario para sanarse.

¡Pero eso no es todo! Con la Reflexoterapia descubrí una técnica que no sólo ayuda a aliviar el sufrimiento de las personas sino es una técnica para el desarrollo personal. A mí me ayudó a descubrir mi propio potencial y el potencial que tienen mis manos.

Reflexología

Aprendí a canalizar la energía, y usarla como una potente herramienta tanto para mi vida cómo para ayudar a los demás. Desarrollé mi conciencia, mi intuición. Logré una gran capacidad de comprensión, sensibilidad, concentración y empatía hacia mis pacientes y las personas de mi entorno.

A través de la Reflexoterapia, descubrí el maravilloso mundo de la medicina preventiva y me formé en otras disciplinas que hoy en día utilizo para complementar mis tratamientos y así ofrecer lo mejor a mis pacientes; un tratamiento altamente personalizado y eficaz. ¡Me siento feliz! Estoy cumpliendo con mi misión y vivo mi sueño.

El mundo se merece conocer las técnicas naturales y poder aprovecharse de sus beneficios. Y ¡necesitamos más personas cómo tú! Personas que quieren vivir de su vocación y aportar su granito de arena a ayudar a más personas a vivir una vida mejor.

Haz todo lo necesario para lograr tu objetivo. ¡No te dejes vencer por tus miedos! Lleva a cabo tu misión, te garantizo que tendrás muy buenos resultados y te sentirás feliz y realizado!

 

Y colorín colorado este cuento con final feliz se ha terminado. Se ha terminado por hoy, pero prometo contarte más «Cuentos».

No te deseo buena suerte, ¡te deseo muchos éxitos!

¿Quieres formarte en Reflexología Podal y hacer realidad el sueño de vivir de tu vocación? 
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Isabel Pérez Broncano.
Creadora del Método Ranvvai de Reflexología Podal Integral.
Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

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