Seréis protagonistas cada día de nuestra vida, porque nos habéis enseñado a ver una parte de la realidad a la que no queremos enfrentarnos, por que nos da miedo el dolor, la muerte, el hambre, la soledad…

Dedicaremos un momento del día a mandaros desde la profundidad de nuestro ser, amor, fuerza y tesón. Transmutaremos nuestro dolor en agradecimiento a cada uno de vosotros por ser tan valientes, por haber elegido vivir esta experiencia tan difícil.

No os olvidamos, cada día estáis presentes en nuestro corazón y os lleváis un trocito de nuestra alma para que no os sintáis desamparados.

Unamos nuestro pensamiento para crear una red energética que alimente a nuestros hermanos de Haití de lo mejor de nosotros, démosles amor, tranquilidad, fuerza, compresión, fe…

Todos los días a las 12 de la mañana extendamos nuestras redes de amor hacia ellos.

¿Quién se apunta?