Artículo publicado en la revista Verdemente. Enero 2008. Pág. 40.

Es un tratamiento que conjuga el arte y la técnica de tratar con digitopresión los puntos reflejos de los pies. Se consigue con ello que el organismo encuentre la forma natural de activar los poderes curativos que posee.

Es un método antiquísimo que se ha ido modernizando con el correr del tiempo gracias a personas, que se han dedicado a practicar la técnica y a observar las reacciones del organismo después del tratamiento. Por todo ello, se han podido encontrar explicaciones intelectuales razonables, desarrollar cartografías con definiciones claras de las zonas orgánicas representadas en los pies, interpretaciones psicológicas basadas en la forma de pisar o en la propia forma del pie y un sin fin de cosas mas.

Todo ello sirve de guía al profesional de esta época que confía poco en su intuición y en su percepción por vivir en una sociedad donde prima el razonamiento, lo intelectual y la tecnología. Donde la medicina ha pasado de ser Humanista a ser tecnoquímica. Con estos condicionamientos no es raro que cueste dejarse llevar por la intuición y se necesite tanta “información para la cabeza”.

Antiguamente la Reflexoterapia no se conocía con este nombre, era un simple método de curación natural usado de manera intuitiva. El hombre de aquella época vivía en contacto con la naturaleza muy enraizado a la tierra, en estrecha relación con los elementos naturales, percibía sus sensaciones corporales, sus sentimientos y necesidades de forma natural. No es de extrañar que fuesen muy sensitivos y se dejaran llevar mas por la intuición y la percepción que por racionamientos lógicos, poco usados en la época.

Los antiguos chinos trazaron todos los meridianos de acupuntura y la infinidad de puntos correspondientes en cada uno de ellos, fiándose absolutamente de su percepción, sin la menor necesidad de que ninguna tecnología constatara que era cierto.

Mantener la salud con terapias naturales es un acto importante que podemos hacer para mantenernos alejados de la fatiga, el estrés y la toxicidad adquirida por tomar aditivos químicos en los alimentos, agua y aire contaminados, etc… tan comunes en la época que nos ha tocado vivir.

A diario, sin darnos cuenta, sometemos a nuestro cuerpo a un esfuerzo y a un estrés que irremediablemente afecta a nuestro sistema autoinmune. Cuando una persona esta equilibrada, se ocupa de no sobrecargarse de tensiones y utiliza métodos naturales para fortalecer y equilibrar el flujo de energía, su sistema defensivo es capaz de mantener a raya a la enfermedad y mostrará, buena salud y buen humor.

Un masaje reflejo en los pies, algo tan simple y a la vez tan poco común, pone en funcionamiento armónico a todo el organismo.

Este toque terapéutico llamado Reflexoterapia Podal hace a la persona mucho más conciente de su salud tanto psíquica y emocionalmente como funcionalmente. Da a la persona que lo recibe la oportunidad de alejarse de los problemas y actividades cotidianos que lo estresan. Llega a través de un estado de relajación provocado por el tratamiento, a encontrarse consigo mismo, haciéndose conciente de partes de su cuerpo o de la totalidad de éste que por prisas, o por falta de atención, podría parecer que no existen o que estaban “anestesiadas”, “bloqueadas”…

Lo más aconsejable para prevenir la enfermedad es hacer medicina preventiva. Dentro de esta rama podemos considerar la Reflexoterapia podal además de poder ser utilizada cuando ya existe la enfermedad.

Actualmente podemos aprender de todo lo anteriormente expuesto y mezclando conocimientos, intuición y consciencia podemos hacer que un tratamiento de Reflexoterapia Podal sea el arte de aunar la mente, el corazón y las mano al servicio de la Salud, la Armonía y la Felicidad.

Isabel Pérez Broncano.

Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales.